La capacidad de acceder al mundo de las y los niños aumenta, crecen en madurez e incorporan el mundo simbólico. Las madres y padres también aumentan la capacidad de ver sus propios recursos ante los obstáculos y retos que se abren en esta primera socialización.
Una situación que puede llevar a situaciones de estrés. La relación de apego con las m/padres, consolidada en las etapas previas, es la mayor garantía para que en este momento las niñas y niños tengan un proceso de autorregulación satisfactorio que permita una autonomía sana.
En este grupo abordamos:
El proceso de destete, respetando el ritmo de cada niñ@.
El proceso de separación/individuación/.
La expresión de la agresividad.
Los límites.
La relación con sus iguales.
El control de esfínteres.
El inicio de la socialización y la sexualidad infantiles.